Atención en 24 horas: la regla, la medida, la rutina
Un lead que espera se enfría. La primera hora vale más que el mejor argumentario. Esta guía explica cómo definir la atención, medirla con honestidad y convertirla en rutina de equipo.
Definir «atendido»
Atendido no significa «leído». Es un acto con fecha: el comercial ha llamado (o lo ha intentado), ha cualificado y ha planificado la siguiente acción. En Scella es el botón «lo atiendo»: registra la fecha y arranca el contador.
Medir sin trampas
Mida el plazo entre la asignación y la atención, por comercial y por origen. Muéstrelo a todos. Una media esconde los olvidos: mire la proporción de leads atendidos en 24 h, y la lista de los que no.
Instalar la rutina
Por la mañana: cada uno recibe sus leads sin atender y sus seguimientos atrasados. El lunes: el balance semanal al equipo. La regla no es un castigo, es una evidencia compartida que la herramienta hace visible.
- Asignación automática al llegar el lead
- Contador visible en cada ficha
- Email despertador por la mañana
- Balance semanal al responsable
Preguntas frecuentes
¿Y si el lead no contesta?
Un intento con fecha y un seguimiento planificado cuenta como atención: lo que importa es que alguien se ocupe y que exista una próxima acción.
¿24 h es demasiado?
Para leads calientes (formulario, petición de llamada), apunte a la hora. 24 h es el techo a partir del cual la conversión cae mucho; fije su umbral por origen.
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Empezar la pruebaActualizado el 23 de agosto de 2026